
Hermandad de Santa Elena
Hermandad con sede canónica en nuestra parroquia

Hermandad de Santa Elena
Hermandad de la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo en el Sagrado Misterio de su hallazgo, Triunfo del Santo Lignum Crucis y Santa Elena.

Las raíces de la Hermandad de la Santa Cruz y Santa Elena se arraigan varios años atrás de su fundación, concretamente en la Asociación Juvenil Cofrade La Levantá. Esta última entidad, constituida en abril de 2004, suponía el reflejo de los corazones de un grupo de jóvenes que deseaban rendir homenaje al Santo Madero de Nuestro Divino Redentor en el mes de mayo.
En la mente de todos yacía la ilusión de crear una Asociación Parroquial, para rendir cultos no solo a la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, sino también a la Santa mujer Elena, halladora de esta Reliquia. La relación de amistad y lazos de unión con la Hermandad de Cristo Rey, le llevaron a conocer al Rvdo. Padre D. Fco. Javier Orpinell, naciendo no solo una gran amistad sino también una gran “familia de Elenos” como el mismo denominaba. Fue entonces cuando le trasladaron al Párroco de San Francisco ese pensamiento que tanto les corría por dentro. Pasadas unas semanas, el 27 de mayo de 2006 procesionaba la Cruz de Mayo de esta Asociación Juvenil, en la que el Rvdo. Padre fue consciente de primera mano no solo de la ilusión que unía a todos, sino también de la gran cantidad de jóvenes que esta Asociación suponía.
Tras el estudio por parte del Rvdo. Padre D. Fco. Javier Orpinell de los fines y estatutos elaborados para la Asociación Parroquial, y junto el respaldo del Consejo Pastoral se aprueba su constitución. Por ello fue convocada el 11 de julio de 2006 Asamblea Extraordinaria de socios de la Asociación Juvenil Cofrade la Levantá, en los Salones Parroquiales de la Iglesia Vaticana y Castrense de San Francisco, siendo la disolución de la misma el único punto del día a tratar, y bajo una presencia del 80% de socios, se aprueba por mayoría absoluta de todos los presentes la disolución de la misma, y constituyéndose en esa misma tarde de julio, la Asociación Parroquial de la Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo en el Sagrado Misterio de su hallazgo, triunfo del Santo Lignum Crucis y Santa Elena.
Desde los inicios de la Asociación Juvenil hasta la actualidad, siempre han contado con la ayuda y colaboración de la Hermandad del Nazareno, siendo un pilar muy importante en la vida e historia de dicha Hermandad. Como curiosidad, en uno de los respiraderos del paso va tallado el escudo de la Hermandad del Nazareno a modo de agradecimiento.
ICONOGRAFÍA Y ELEMENTOS PERTENECIENTES A LA ALEGORÍA
En el único paso de esta Hermandad, el misterio representa el hallazgo por Santa Elena del Santo Madero, constará de tres focos bien diferenciados, dos principales y dentro del segundo una nueva división, siendo estos los siguientes:
En primer lugar, nos encontramos a la Santa Mujer Elena, en el tránsito del “pasmo” sufrido, al encontrar la Cruz de Cristo.
En cuanto al segundo bloque, en el que figurará el monte Gólgota, aparecerán las tres cruces, como icono del Calvario. Teniendo mayor relevancia evidentemente la de nuestro Redentor. Formando así, el tercer bloque alegórico.
• Santa Elena, lucirá ataviada, con abundantes riquezas, costosos ropajes, perlas en los pendientes y collares, diadema de nobles metales y ráfaga santoral. Como anteriormente se menciona, tallada en el trance del “pasmo”, y en las manos sosteniendo el paño con el cual sanó de la terrible enfermedad a la mujer.
• La cruz de Gestas, el ladrón, a la siniestra del Patíbulo de Cristo. Tendrá los amarres con los que en su momento prendieron al ladrón al madero. En el travesaño, careciendo de la parte superior de la estipex, y en la zona más alejada de la Cruz de Jesucristo, se apoyará la significación del mal, en la figura del cuervo. Éste irá mirando al pueblo y hacia delante (dándole la espalda con el cuello a la Santa Cruz). Con el pico sostendrá uno de los cabos de los amarres.
• La cruz de San Dimas, al igual que de la de Gestas, penderán las colgaduras. Al contrario que su compañero, en este travesaño, figurará la representación de la conversión del “buen ladrón”, encarnada por una mariposa de orfebrería. (Alegoría de la conversión que experimentó Dimas, el Santo, al cristianismo; como el insecto, que pasa de larva “gusano” a mariposa de plata).
• El patíbulo de Nuestro Señor Jesucristo constará de escalera y Santo Sudario como atributos pasionales. La escalera descansará sobre el brazo diestro del madero y en el contrario se anudará el sudario.
Tras ella y a sus plantas, entre estacas y cardos borriqueros, se dejará contemplar la calavera y tibias humanas, como imagen del calvario y de la muerte, aunque en este caso, éstas estarán fracturadas como gran alegoría de la resurrección (quebranto de la muerte).
Por último, y en representación del pecado, la despreciable áspid, anillada al único objeto humano, que no divino del tercer bloque: la Cruz de Cristo, la escalera. Escalera que fue portada por hombres de donde se alimenta el pecado.
